Tus manos son mi caricia mis acordes cotidianos. Te quiero porque tus manos trabajan por la justicia.
 
Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada. Te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro. Tu boca que es tuya y mía, tu boca no se equivoca. Te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía.

Y por tu rostro sincero y tu paso vagabundo y tu llanto por el mundo porque sos pueblo te quiero. Y porque amor no es aureola ni cándida moraleja y porque somos pareja que sabe que no está sola

Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos.
 
Mario Benedetti.