Evaluación
Vicente Suárez Zendejas.
Introducción.
 
En el proceso de Enseñanza/Aprendizaje, uno de los elementos que interviene es el de la evaluación, este tiene injerencia desde la planeación, realización y terminación del proceso, por lo que es necesario hacer una revisión de los sistemas utilizados, con el fin de conocer los problemas y consecuencias que la evaluación  trae consigo.
 
Al pensar en la palabra evaluación, tradicionalmente se hace una relación con el concepto de medición (evaluación por norma), que no significa otra cosa que el comparar y clasificar a un alumno en bueno o malo, en reprobado o aprobado; cuando en educación se busca que el alumno aprenda a razonar, abstraer, diseñar, crear; entonces, la evaluación toma otro papel: formar una persona y retroalimentarla en el proceso E/A (evaluación por criterio).
 
Este cambio en la concepción de la evaluación se debe a su reconocimiento como uno de los componentes más complejos y relevantes de proceso E/A, además, el cambio de visión sobre el alumno como objeto o sujeto pasivo en sujeto o sujeto activo, así como la adición del resto de los del agentes del sistema escolar al proceso E/A.
Definición.
En la década de los 60, la evaluación se relaciona con un paradigma positivista, por lo tanto, es de corte cuantitativo. En la siguiente década, se orienta al movimiento de responsabilidad social, sin embargo, en la misma década, la pluralidad de paradigmas enriquece conceptual y metodológicamente a la evaluación.
 
Existen algunos autores clásicos en el modelaje de la evaluación.
 
Tyler                Evaluación por objetivos: comparación de los resultados del aprendizaje con los objetivos determinados, puede extenderse al currículum. Muy utilizado actualmente.
 
Scriven            Evaluación formativa: es mejor evaluar procesos que resultados facilitando así la toma de decisiones. Los resultados secundarios pudieran ser incluso más significativos que los primarios.
 
Cronbach        Evaluación como acopio de información: la información debe ser clara o comprensible, oportuna, exacta para percibir la misma realidad, válida o correspondientes a la realidad, amplia o que deje paso a diferentes alternativas.
 
Macdonald       Evaluación holística: considera procesos, resultados, contexto (peculiaridades). Debe considerar la ecología del sistema, la comunicación de información y la toma de decisiones.
 
Stufflebeam     Evaluación del proceso: se evalúa el proceso para perfeccionar la enseñanza e incluso se llega a la metaevaluación con fines de ayudar a la toma de decisiones.
Eisner              Evaluación artística: identifica la descripción de las actividades a evaluar en las dimensiones fáctica y artística. También existe la interpretación o vinculación de la teoría y la práctica, la primera explica la segunda y la segunda retroalimenta a la primera. Valoración o juicios de valor sobre normas o criterios peculiares.
 
Kemmis            Evaluación total: todo se toma en cuenta, profesores, currículum, administradores, programas, etc. El resultado sirve al desarrollo de al enseñanza.
 
House              Evaluación metafórica: comprensión de lo abstracto para facilitar la asimilación.
 
Fernández       Evaluación de valor: la evaluación se da cuando se valora la información no cuando se recoge. Esta debe ser por asociaciones y comparaciones y sirve a la toma de decisiones.
 
Objeto de la evaluación.
 
Por tradición, el objeto ha sido el aprendizaje del alumno. Sin embargo, en las últimas décadas se han introducido nuevos sesgos en el objeto de evaluación.
4     En el caso de los alumnos, además del carácter intelectual se subraya la evaluación del ámbito actitudinal y el medio socioafectivo.
 
4     El profesor como objeto, además de la eficacia profesional , contempla su conducta frente al alumno, así como la naturaleza de sus percepciones, juicios, teorías y decisiones. Los recursos didácticos se vinculan por el efecto global sobre el aprendizaje del alumno.
 
4     Finalmente, el renglón de la interacción es muy importante ya que los componentes por si mismo sólo cubren una esfera de la realidad, la mutua interacción entre ellos refleja no sólo un momento, sino el dinamismo de la educación.
 
En un sentido amplio, la evaluación tiene tres momentos: recopilación de información sobre componentes y actividades,  interpretación de la información con base en una teoría o esquema y toma de decisiones. Pero, estas ideas no son rectoras autores como Cronbach (1980) creen que la evaluación no tiene que ver con el enjuiciamiento o interpretación de la información. El evaluador sólo se centra en la recopilación fidedigna. Otra tendencia (Rosales, 1995) es opuesta y marca exactamente la unión de estas funciones. Por lo cual, tenemos por su origen una evaluación informativa y una evaluación enjuiciadora. Este origen enmarca la amplitud del ámbito abarcado.
Existe una serie de ideas alrededor del concepto de juicio de valor.
Suchman.   La evaluación es la constatación del valor de una determinada realidad o resultado.
 
Satke.         Los juicios de evaluación deben reflejar las opiniones de los portavoces de la sociedad en general, de los expertos en el tema, de profesores, padres y estudiantes.
 
Lawton.       La evaluación cosiste en una actividad de enjuiciamiento de los aspectos propios de la enseñanza: progreso de alumnos, capacidad del profesor, eficacia de la escuela, material didáctico, difusión del conocimiento, naturaleza de los procesos implícitos.
 
Scriven.      Se declara abiertamente por la investigación de tipo evaluativo que suma a la búsqueda de datos, la valoración del mérito de los mismos. La investigación evaluativa juzga constantemente las hipótesis, el diseño, etc. En la investigación evaluativa de Scriven se oponen, el uso de valores y juicios de valor a la investigación positivista.
 
Por otra parte no hay que olvidar que los aspectos o lineamientos que sigamos para la evaluación se encuentran limitados por un Institución, por lo que tenemos que hacer uso de alternativas pedagógicas que conlleven al mismo resultado; ya que el fin de la evaluación pedagógica es lograr la retroalimentación y la toma de decisiones.
Fase                                                       Caracterización
Medición                                             requiere de un instrumento adecuado.
Comparación con una norma                         objetivos de aprendizaje.
Juicio de valor                                       puede expresarse en una calificación.
Retroalimentación                                 toma de decisiones.
Norma vs criterio.
Dado que los juicios de valor son característicos de la evaluación es necesario definir los criterios para realizarlos. Por otro lado, la palabra norma es de carácter general mientras que los criterios son más específicos y constatan el cumplimiento de la norma. Los criterios dependen de la institución y de la autonomía del maestro.
 
El docente formula sus criterios con base en teorías, conceptos y creencias conscientes e inconsciente alrededor de la enseñanza.  La teoría que del profesor se desprenda es totalmente dinámica. Existen algunos puntos de referencia:
 
!     Planificación: se amplia la visión de criterios de evaluación basada en resultados, al incluir la evaluación del proceso.
!     Contenido: se va más allá del conocimiento, abarcando habilidades y actitudes .
!     Comunicación didáctica: se va más allá de lo racional y lingüístico, hacia la colaboración y el manejo de idiomas.
!     Metodología: va más allá del nivel específico al relacionarla con el contenido, los recursos, la planificación.
!     Evaluación: va más allá del aprendizaje y llega hasta el docente, incluye la autoevaluación y perfeccionamiento, incluso la planificación y la evaluación puede ser objeto de la evaluación.
 
Existen tres tipos de criterio generales: criterios normativos, científicos, y personales. Los primeros dos se usan con mayor frecuencia. Se hace una comparación personal contra el estándar establecido, es la búsqueda de la “normalidad”. Los criterios personales se centran en cada alumno y toman en cuenta los progresos de otros cursos o momentos del mismo curso. Se evita el carácter de competitividad.
 
La evaluación cualitativa puede considerarse en ambos tipos, por la existencia de procesos diferente de pensamiento y aprendizaje a nivel individual y grupal. Dada la imposibilidad de aplicación de procedimientos externamente elaborados y de carácter general, es necesario reconocer que sólo el profesor que interactúa de forma próxima y continua con el alumno, está en condiciones de conocer las características de su proceso y aprendizaje y de aplicar las actuaciones que resulten oportunas.
 
 
Algunos modelos de evaluación.
 
A continuación resumimos algunos modelos bien conocidos en la comunidad mexicana educativa o de autores reconocidos en el ámbito educativo.
 
Scriven.
 
Por el ámbito, (M. Scriven, 1967) existen tres funciones de la evaluación: la evaluación diagnóstica (puntual), la evaluación formativa (preactiva) y la evaluación sumativa (retroactiva). Estas tipologías se unen de cierta manera en el siguiente diagrama.
 
!     Evaluación diagnóstica. Está  primera evaluación permite a los profesores formarse una idea del nivel de preparación con el que llegan los alumnos (situación inicial), pues  se recomienda que se realice al inicio de una unidad, tema, o bien al inicio de cualquier actividad con el fin de detectar situaciones como: carencias del grupo, alcance de objetivos por algunos alumnos, necesidad de desarrollar programas de recuperación, repasos y unificación de conceptos, temas de interés para los alumnos, lagunas, puntos confusos.
      Con base en estas consideraciones es fácil imaginar que se usa para la toma de decisiones de la programación. Permite modificaciones, adaptaciones, cambios que superen los problemas o necesidades del alumno. Es importante señalar que en este tipo de evaluaciones nunca se asigna una calificación al  alumno.
 
!     Evaluación formativa. Este tipo de evaluación se realiza durante el proceso E/A , con el fin de buscar el mejoramiento del  mismo. Es aquí donde podemos hacer uso de diferentes instrumentos como exámenes, escalas estimativas, observaciones, ejercicios, etc; tomando en cuenta lo siguiente: al evaluar al alumno no se pretende calificar su capacidad sino dirigir el proceso es decir, cómo se plantea el problema, cómo maneja los instrumentos. Además de detectar los puntos débiles del alumno es necesario indicar al alumno como debe reforzar estos puntos sin que necesariamente exista una relación directa de profesor-alumno;  se puede conseguir  a través de la formación de grupos de monitoreo, métodos de autoevaluación. En está etapa nunca se debe asignar una calificación, pues el alumno se dirigiría hacia la obtención de un valor y no se podrían detectar los errores.
 
!     Evaluación sumativa. Esté tipo de evaluación permite constatar si los objetivos planteados se lograron. La acción se realiza al terminó de un proceso para aquilatar resultados. Su diferencia con la evaluación formativa, radica en que la evaluación sumativa mide resultados y no encontrar las fallas y el porqué. Las características de un instrumento de evaluación  son las siguientes: abarca un curso completo, por lo tanto, dentro de la evaluación sólo se constituye un muestreo de lo más importante y el resultado se expresa por medio de una calificación  que se determina tomando en cuenta una escala, que se aproxime al logro de objetivos.
      La evaluación anterior tenía como fin la retroalimentación, en cambio la evaluación sumativa tiene como fin medir resultados. Esto es, darle al alumno a través de un símbolo o término, que posee determinada habilidad o conocimiento para continuar  con sus estudios o seguir desempeñando su trabajo, con  la evaluación sumativa se puede evaluar también la actividad docente en cuanto a la utilización de procedimientos y métodos innovadores y además la eficacia del maestro de acuerdo al desempeño de sus grupos.
 
Propuesta Universidad Iberoamericana. (Piastro, 1985).
 
Para la obtención de una evaluación, se revisó que está no se engloba en un número o una letra, sino que se va más allá, por lo que para su conformación  es necesario considerar otros aspectos como: la asistencia, las actividades extraclase, las tareas,  prácticas y la autoevaluación. Al conformar diferentes aspectos, los podríamos considerar como parte de la evaluación formativa, por ello no se debe otorgar calificación, pues esto nos propiciará el ambiente para el desarrollo integral del alumno.
 
Los aspectos evaluables se ubican en distintas áreas las cuales son:
Aprovechamiento: 
Destrezas en el manejo de la escritura, ortografía, lectura y resolución de problemas. Dominio  y manejo del lenguaje oral y escrito. Trabajos prácticos realizados. Elaboración de carteles, periódicos murales, etc.
 
Características personales
Puntualidad en la asistencia a clases. Aprovechamiento del horario. Entrega y presentación de trabajos.
Uso adecuado del vocabulario. Iniciativas. Responsabilidad. Cooperación.
Facilidad de expresión. Capacidad de razonamiento. Imaginación.
 
Creatividad  e iniciativa
Deseo de aprender. Originalidad. Ingenio. Imaginación activa. Espontaneidad.
Inquietud por la búsqueda de nuevas formas.
 
Ajuste social
Participación en la vida del grupo. Satisfacción por su actuación en el grupo.
Aceptación de las críticas. Capacidad de ayuda hacia los demás.
 
Confianza en si mismo
Autodominio. Equilibrio emocional. Aceptación de responsabilidades. Firmeza en lo que expone.
Grado de optimismo y perseverancia. Franqueza de conducta.
Conclusión 1.
 
El alumno es un ser que es observado por el profesor, la familia y finalmente la sociedad. La medida de su ejecución es las más de las veces dada por una calificación, por esa razón, el alumno busca la aprobación de todos los observadores, en la obtención de altas calificaciones. Esto forma también un autoconcepto y existen peligros en él. La obtención de buenas calificaciones no es señal de obtener un buen desempeño profesional. Pero los problemas no acaban aquí, también existe el sentimiento de impotencia ante los juicios formados sobre él. En seguida se presenta el sentimiento de competitividad lo que establece escalas de ejecución que llevan a escalas de éxito y fracaso. En este panorama hace su aparición la autoevaluación.
 
La autoevaluación puede ser uno de los adelantos más grandes en la historia de la evaluación. En estos planos, cuando ya no existe competitividad y sólo se toma en cuenta la autosuperación, la autoevaluación llega a asentar el poder del alumno sobre si mismo y su aprendizaje. El uso de la autoevaluación deja de lado al fracaso escolar, al concepto de recuperación. Pero, esto ya sería objeto de otro estudio.
 
La elección de otras aspectos a ser evaluados dependerá de la materia, de los objetivos, de las características tanto del profesor como del alumno. Por ello será indispensable la preparación de un plan de evaluación general que incluya diferentes técnicas de evaluación como es la observación directa, el sociograma, etc. Otro punto importante es que el alumno debe conocer desde un principio, el proceso evaluativo para que sea participe de sus logros y  sus deficiencias, de está forma se motiva a conseguir mejores resultados. Siguiendo todo este proceso de evaluación  cumple con su función, ser retroalimentador; obteniendo un resultado al final del proceso E/A. En fin, desde cualquier arista que se quiera ver el problema se requiere de una reflexión y un compromiso ante la evaluación.
 
 
Instrumentos de evaluación..
 
Se ha establecido la diferencia entre la evaluación por norma y la evaluación por criterio. La segunda ha mostrado ciertos entendimiento con la realidad. Desde el punto de vista de diferentes autores y a través del cristal del análisis, encontramos algunos puntos a definir:
 
4     La evaluación por criterio (EC) es planificada y sistémica, lo que le confiere ser producto de un modelo, el modelo de la tecnología educativa.
4     La EC toma en cuenta los objetivos planteados para el desarrollo de un curso. Esto la vuelve exacta y un tanto justa para la medición de actitudes, conocimientos, conductas por parte del alumno.
4     La ER toma en cuenta al alumno por diferentes caminos, su peculiaridad, su perfil y su posible desarrollo al vincularse en el campo profesional.
4     La ER permite tres momentos que cierran un círculo de optimización (Scriven): la evaluación puntual, preactiva y reactiva.
4     La ER desgraciadamente puede aplicarse sólo en casos donde el número de alumnos no sea muy grande, de otra manera la evaluación por norma será aplicable.
 
En este momento, el objetivo es entender que esta evaluación y su antecesor, de cualquier forma terminarán dando al alumno y una calificación. El proceso de medición que es menor en alcance al de evaluación (Lafourcade, 1987) finalmente debe rendir un fruto; el numeral o literal que permita al alumno acreditar un bloque de conocimiento o similar.
 
Los instrumentos y materiales de medición por lo tanto, cobran una singular importancia.
 
Materiales.
 
Tradicionalmente existe una gama muy pequeña de materiales que son fuente para la creación de pruebas de medición de conocimiento, conductas, etc. Actualmente, algunos países han logrado incorporar nuevos materiales que permitan ir más allá del texto escrito como medio provocador de resultados de aprendizaje. Es decir, el objetivo en este tipo de labor es el encontrar materiales que permitan la elaboración de ítems más representativos de lo que el alumno piensa, o del porque actúa de una manera u otra.
1. Texto escrito u oral.
 
El texto escrito genera ítems que:
 
4     Plantean un problema específico.
4     Describen una situación para análisis y síntesis.
4     Presentan una serie de acontecimientos sobre los cuales se seleccionan principios y generalizaciones que los explican.
 
La efectividad de los ítems construidos sobre estas bases dependen de la claridad de los mismos y de la capacidad de lectura y comprensión del alumno. Por otro lado, las pruebas que miden la capacidad de comprensión de los que se expresa en voz alta se basan en material verbal que el alumno escucha y que normalmente el alumno contesta de acuerdo a su comprensión y juicio.
 
2. Mapas, globos, hojas de rutas, planos.
 
El uso de los materiales que constituyen este segundo grupo, como base para la construcción de ítems, puede efectuarse de diverso modo: reproducir el número necesario de ejemplos por medio de copias individuales; colocar un solo espécimen ante la vista de todos e indicar lo que se somete a examen, en hojas de prueba previamente repartidas. En realidad existen muy distintas formas de hacerlo. La forma de utilizar estos materiales dependerá mucho de la precisión con que se formulen los respectivos objetivos y del ingenio personal del docente.
 
3. Gráficos, diagramas, tablas.
 
La mayor parte de las pruebas que toman como base estos materiales suelen provocar resultados del aprendizaje vinculados con niveles de comprensión más complejos. Los objetivos después del conocimiento o conocer de la taxonomía de Bloom pueden ser representados o encontrados por este tipo de material. Sin embargo, la información se presenta de modo muy simple pero preciso, eliminando de su estructura todo lo que empañe innecesariamente la comprensión de sus elementos. Se debe poner especial cuidado en la extensión y nivel de información, la calidad de construcción de las estructuras-base, la forma y adecuación de las preguntas, etc. Son aplicables a cualquier grado de enseñanza.
 
4. Fotografías, láminas, caricaturas, dibujos.
 
El uso de estos materiales abarca una amplia gama de áreas sujetas a evaluación y posibilita la comprobación de resultados de aprendizaje de diversos tipos. Hasta la década de los 80 su empleo generalizado correspondía  a pruebas estandarizadas que intentaban medir algunos aspectos de la conducta mediante bases no verbales. Actualmente el ingenio de los maestros y profesores los han convertido en recursos muy estimables para la elaboración de pruebas de rendimiento.
 
5. Aparatos de laboratorio, instrumentos, etc.
 
Este grupo incluye a todos aquellos materiales reales o simulados sobre los cuales el examinado debe efectuar algún tipo de actividad funcional, seleccionada como representativa de algún aprendizaje dado. La mayoría de los instrumentos, herramientas, aparatos, objetos, etc. empleados en laboratorios y talleres se asimilarían a este grupo. Cuando se utilizan bases de esta naturaleza, la situación de prueba enriquece la información que se puede obtener del sujeto. A diferencia de otros materiales, la posibilidad de emplear instrumentos o aparatos favorece la medición de conductas en situaciones reales y el control de manifestaciones que casi nunca se dan a nivel verbal. Con los materiales de este grupo no se mide solamente lo que el alumno conoce o comprende de una determinada cuestión, sino además su capacidad para desenvolverse eficazmente en una situación real.
 
Las pruebas que se organizan con base en estos materiales necesitan estructurar sus bases de modos muy precisos. Si así ocurre, la calificación podrá ser tan fiable como las se asignan a las demás pruebas.
 
Clasificación.
 
Después de hacer un breve análisis de distintos textos, nos encontramos en la situación de que los autores no concuerdan en la clasificación de las pruebas de comprobación de rendimiento escolar. Los criterios que usan no definen la naturaleza de los objetos sometidos al ordenamiento. Algunos autores clasifican de acuerdo al campo, por ejemplo, el cognoscitivo, pruebas que provocan respuestas de conocimientos y capacidades intelectuales, después el afectivo, en seguido el psicomotriz.          
 
Elaboración de respuestas.
 
En este tipo de prueba se pide al alumno una respuesta ante una base de indagación que va de lo inestructurado a lo altamente estructurado. Muchas pruebas son privilegiadas actualmente, se usan de modo extendido y sin crítica docente y se usan para medir indiscriminadamente cualquier resultado del aprendizaje sin tomar en cuenta sus desventajas en cuanto a calificación y representatividad de los aprendizajes abiertos durante el desarrollo de una unidad.
 
Composición o ensayo.      Formulan al alumno una cuestión que deberá desarrollar con entera libertad. Puede demostrar su habilidad organizando sus respuestas de acuerdo a su discernimiento y con la profundidad que le parezca mejor.
 
Respuestas guiadas.         Imponen restricciones a la forma y contenido de la respuesta. Las bases y las consignas establecen esquemas más precisos que indican respuestas más relacionadas con el resultado del aprendizaje que espera haber logrado.
 
Completamiento.                Los ítems se responden mediante una palabra, frase, número o símbolo. Pueden tener distintas formas de representar el contexto.
 
Selección de respuestas.
 
Dada una serie de proposiciones se exige del alumno que exprese su juicio acerca de cada una de ellas mediante expresiones tales como falso/verdadero, etc. Esta forma de prueba casi no se emplea en la elaboración de tests estandarizados, salvo versiones muy mejoradas y más complejas, como las que han aparecido en los denominados “ejercicios de interpretación”.
 
Selección de respuestas
Alternativas constantes.
Falso y verdadero.
Falso y verdadero con corrección.
Falso y verdadero con requisitos.
 
Pruebas de opciones múltiples.
 
Un ítem de opciones múltiple está constituido por un proposición y una serie de soluciones establecidas en formas de opciones, una de las cuales es la correcta o la mejor respuesta, y las demás actúan como distractores.
 
En la actualidad representa el tipo de prueba más empleado. Además de medir los resultados del aprendizaje, se presta de modo especial para comprobar resultados mucho más complejos. Este tipo de pruebas son superiores a todos los demás tipo (Lindquist).
 
Pruebas de opciones múltiples.
Pregunta directa.
Enunciado incompleto.
Mejor respuesta.
Respuesta correcta.
 
Pruebas por pares.
 
Como su nombre lo expresa, consisten en la presentación de dos o más columnas de palabras, símbolos, números, frases u oraciones a las que el alumno deberá asociar o relacionar de algún modo, en función de la base que se haya establecido en las instrucciones que preceden. Uno de los inconvenientes de esta forma de prueba es que sólo miden aprendizajes muy simples basados en meras asociaciones de dos o tres ideas. La variedad de bases de relación es bastante amplia.
 
Pruebas de pares.
Pares simples.
Pares compuestos.
Pruebas multiítem de base común.
 
En la década de los 80 se generalizaron este tipo de pruebas que se idearon para medir algunos resultados del aprendizaje que implican procesos mentales complejos, tales como: capacidad para interpretar datos, inferir conclusiones originales, definir problemas, solucionar planteamientos difíciles, analizar relaciones, planear experimentos nuevos, formular hipótesis, advertir errores o precariedad de elementos para intentar soluciones,
 
al analizar la estructura de estas pruebas se advierte la presencia de un esquema de información que puede estar representado por un texto escrito, un gráfico, un mapa, una tabla o cualquiera de los materiales mencionados arriba.
 
Pruebas orales estructuradas o no estructuradas.
 
Las pruebas orales más antiguas son las que utiliza el maestro o el profesor en el aula para comprobar el aprendizaje de los segmentos de contenidos que va desarrollando a través de sus explicaciones y textos de enseñanza, y que concluyen en una calificación numérica que traslada a su libreta, y que presentará ante las autoridades como comprobante de la evaluación parcial de sus alumnos.
 
El uso de las pruebas orales tiene como estrategia la explicación previa de uno o más temas y en la toma de la lección, al día siguiente. Su función primordial ha sido apreciar la memorización de las informaciones expresadas con antelación y de viva voz por el maestro o recogidas de los texto sindicados con anterioridad por el responsable de la enseñanza.
 
Técnicas de observación.
Estas técnicas nacen debido a que una gran cantidad de objetivos escapan a las técnicas de apreciación anteriores. El interés de vivir con ciertos principios democráticos, la satisfacción por la lectura, la fe en el poder de la razón, el rechazo a las supersticiones, y temas que nos dan un largo etcétera, conforman resultados del aprendizaje. Su existencia y su medida sólo se conocen por los alumnos, al requerir su ayuda, observando directamente sus conductas, al responder cuestionarios y encuestas en forma directa o indirecta sobre sus opiniones, puntos de vista, etc.
 
Técnicas de observación
Registros.
Listas de control.