El trabajo de RI: no automatices, elimina

Michael Hammer, traducción (V. Suárez)

Michael Hammer es presidente de Hammer and Company, una firma consultora en tecnología de información con base en Cambridge. Massachusetts. Este artículo es basado en parte en un trabajo hecho en asociación. con Index Group, que es una empresa de consultoría radicada en Cambridge. 


Los administradores pueden liberar el poder real de las computadoras, desafiando conceptos centenarios acerca del trabajo. Hammer (1997).

A pesar de que ha transcurrido más de una década desde que comenzó la reestructuración y optimización de las empresas, muchas organizaciones aún no están preparadas para operar en los noventa. 

En una época de rápidos cambios en la tecnología y ciclos de vida de los productos aún más cortos, el desarrollo de productos con frecuencia se lleva a cabo a un ritmo glacial. En la era del cliente, el surtido de pedidos conlleva aún una alta tasa de error y las preguntas que hacen los clientes permanecen sin respuesta por espacio de varias semanas. En un periodo en el cual es de crítica importancia la utilización de los activos, los niveles de inventario superan la demanda de varios meses. 

Utiliza las computadoras para rediseñar - no nada más para automatizar - los procesos ya existentes. Ibidem.

Los métodos comunes para incrementar el desempeño la racionalización y automatización de procesos no han brindado la mejoría dramática que las empresas necesitan. En particular, las fuertes inversiones que se han hecho en tecnología de la información han obtenido resultados decepcionantes en gran parte, debido a que las compañías tienden a usar la tecnología para mecanizar sus antiguas prácticas de negocios. Dejan intactos los antiguos procesos y utilizan las computadoras simplemente para imprimirles velocidad.

Pero, el hacer más rápidos esos procesos no mejora sus deficiencias fundamentales de deseo. Muchos de nuestros diseños de puestos, de flujos de trabajo, de mecanismos de control y de estructuras organizacionales se pensaron para un ambiente competitivo diferente, antes del advenimiento de la computadora. Están orientados hacia la eficiencia y el control. Sin embargo, las palabras clave de la nueva década son: innovación y velocidad, servicio y calidad.

Ya es tiempo de que dejemos de pavimentar los senderos que siguen las vacas. En vez de incrustar los procesos pasados de moda en silicón y software, debemos cancelarlos, borrarlos definitivamente y volver a empezar. Debemos hacer la reingeniería a nuestras empresas, utilizar el poder de la moderna tecnología en información para rediseñar radicalmente nuestros procesos para poder conseguir mejorías dramáticas en el rendimiento.

Cada compañía opera de acuerdo a muchas reglas. Ibidem.

"Las decisiones acerca de los créditos las toma el departamento de crédito. Se necesita un inventario local para darles buen servicio a los clientes. Las formas se deben llenar completamente y en orden". La reingeniería lucha por romper con las viejas reglas acerca de cómo organizamos y conducimos las empresas. Implica reconocer y rechazar algunas de ellas y de encontrar luego imaginativas formas nuevas para llevar a cabo el trabajo. De nuestros procesos rediseñados surgirán nuevas reglas de acuerdo con los tiempos actuales. Solamente entonces podremos esperar conseguir una importante mejoría en el rendimiento.

La reingeniería no se puede planear meticulosamente y lograrse dando pasos pequeños y cautelosos. Es una propuesta de todo o nada con un resultado incierto Y aún así, muchas compañías no tienen otra alternativa que reunir el valor para llevada a cabo. Para muchas, la reingeniería es la única esperanza que tienen de romper con los procesos anticuados que amenazan con hundirlas. Afortunadamente, los administradores no carecen de ayuda. Ya se ha hecho una exitosa reingeniería en un número suficiente de empresas, lo cual nos brinda algunas reglas clave a seguir. 

Que hicieron la Ford y MBL.

Los competidores japoneses y los jóvenes empresarios nos prueban día con día que es posible obtener niveles drásticamente mejores de rendimiento en los procesos. Desarrollan productos en la mitad del tiempo, utilizan sus activos en una forma que es ocho veces más productiva, le responden a los clientes diez veces más rápido. Algunas compañías más grandes, bien establecidas, demuestran también lo que se puede hacer. Empresas como la Ford Motor Company y Mutual Benefit Life Insurance han llevado a cabo la reingeniería de sus procesos y como resultado han logrado un liderazgo competitivo. La Ford ha hecho la reingeniería de sus procesos de cuentas por pagar, y Mutual Benefit Life, de sus procesos de solicitud para adquirir un seguro.

A principios de la década de los ochenta, cuando la industria automotriz norteamericana estaba en una depresión, los altos directivos de la Ford pusieron las cuentas por pagar junto con muchos otros departamentos bajo el microscopio, buscando reducir costos. Las cuentas por pagar tan sólo en Norteamérica daban empleo a más de 500 personas Los directivos pensaron que, racionalizando los procesos e instalando nuevos sistemas de cómputo, podrían reducir este número de empleados en cerca de un 20%.

La Ford estaba entusiasmada con su plan para restringir los puestos de personas dedicadas a las cuentas por pagar hasta que vio lo que ocurría en Mazda. Mientras que la Ford aspiraba a un departamento formado de 400 personas, la organización para el pago de cuentas de Mazda consistía únicamente en un total de 5 personas. Era sorprendente la diferencia en números absolutos, e incluso después de calcular los ajustes necesarios, pues Mazda es una empresa de menor tamaño, la Ford se dio cuenta que su organización para cuentas por pagar era cinco veces mayor de lo que debía ser. El equipo de Ford supo cómo hacer mejor las cosas, y no atribuyó esta discrepancia a los ejercicios calisténicos, a las canciones de la compañía, ni a la baja en las tasas de interés.

Los directivos de la Ford redefinieron su meta: el departamento de cuentas por pagar funcionaría no nada más con cien empleados menos, sino con varios cientos de empleados menos. Y luego, se dispuso a conseguir esta meta. 

El departamento empleaba la mayor parte del tiempo ocupándose de conciliar documentos que no coincidían, donde la orden de compra, el documento de recibo de mercancía y la factura no concordaban. En estos casos, el empleado del departamento de cuentas por pagar investigaba, la discrepancia, retenía el pago, generaba documentos e, invariablemente, echaba a perder el trabajo

Una manera de mejorar las cosas hubiera sido ayudarIe a los empleados a cargo de las cuentas por pagar a que investigaran en forma más eficiente, pero una alternativa aun mejor era prevenir que ocurrieran estos empates disparejos de los documentos desde un principio. Con este fin, la Ford instituyó el procesamiento sin facturas. Ahora, cuando el departamento de compras hace un pedido, se ingresa la información a una base de datos. No le manda a nadie un copia del pedido de compra. Cuando llega la mercancía, el empleado que la recibe verifica la base de datos para ver si esta corresponde a un pedido de compra sobresaliente. Si es así, acepta la mercancía e ingresa la transacción al sistema de cómputo. Si la persona que recibe la mercancía no encuentra entrada para la misma en la base de datos, simplemente regresa el pedido.

Con los antiguos procedimientos, el departamento de contabilidad tenía que aparear catorce datos entre el registro de recibo, el pedido de compra y la factura antes de poder autorizar el pago al proveedor. El nuevo modo requiere que se apareen únicamente tres cosas el número de la parte, la unidad de medida y el código del proveedor entre el pedido de compra y el registro de recibo. El apareamiento se hace automáticamente, y la computadora prepara el cheque que el departamento de cuentas por pagar le envía al proveedor. No hay que preocuparse de la factura, ya que la Ford le ha pedido a sus proveedores que no la manden. 

La Ford no se conformó con la modesta mejoría que previó en un principio. Optó por un cambio radical y consiguió una dramática mejoría. Donde ha instituido este nuevo proceso, la Ford ha logrado una reducción del 75% en el personal dedicado a esta labor, y no el 20% que hubiera conseguido con un programa convencional. Y como no hay discrepancias entre el registro financiero y el registro físico, es más sencillo el control del material y más precisa la información financiera.


Mutual Benefit Life, la empresa aseguradora que ocupa el decimoctavo lugar en Estados Unidos, ha hecho la reingeniería a su proceso de solicitudes para adquirir un seguro. Antes de ello, MBL manejaba las solicitudes en forma muy parecida a como lo hacían sus competidores. El largo proceso que abarcaba varios pasos, implicaba verificar el crédito del solicitante, inquirir, calificar, suscribir, etcétera. 

Una solicitud tenía que pasar por cerca de 30 pasos discretos, pasar por 5 departamentos diferentes e involucrar el trabajo de 19 personas. En el mejor de los casos, MBL podía procesar una solicitud en 24 horas, pero el lapso típico era de 5 a 25 días donde la mayor parte del tiempo se ocupaba en enviar la información de un departamento a otro. Otra aseguradora estimaba que aunque una solicitud se tardaba 22 días en el proceso, de hecho se trabajaba en 17 minutos.

El proceso rígido, secuencial, de MBL provocaba muchas complicaciones. Por ejemplo, cuando un cliente quería canjear una póliza ya existente y comprar otra nueva, el antiguo departamento de negocios tenía primero que autorizar al departamento de tesorería a que expidiera un cheque pagadero a MBL. Luego, el cheque acompañaría a todo un proceso de papeleo en el nuevo departamento de negocios.

El presidente de MBL, con la intención de mejorar el servicio a los clientes, decidió que tenía que dejarse de hacer esta tontería y exigió un 60% de incremento en la productividad. Estaba claro que una meta tan ambiciosa requeriría de algo más que remendar el proceso ya existente. Era necesario tomar fuertes medidas, y el equipo de gerentes asignados a la tarea vio en la tecnología una medio para llevarlas a cabo. El equipo se dio cuenta que compartir bases de datos e instalar una red de cómputo podría hacer que muchos diferentes tipos de información estuvieran a la disposición de una sola persona, mientras que los sistemas expertos podrían ayudarle a la gente que tuviera experiencia limitada a tomar decisiones sensatas. Aplicar estas nociones los condujo a un nuevo método para manejar el proceso de solicitudes, el cual tuvo grandes implicaciones organizacionales y poco se parecía a la antigua manera de trabajarlas.

MBL desechó las definiciones de puestos que tenía, así como los límites o confines de los departamentos y creó un nuevo puesto al que llamó gerente de casos. Los gerentes de casos tienen la responsabilidad total de una solicitud desde el momento en que la compañía recibe esta hasta el momento en que se expide la póliza. A diferencia de los empleados anteriores, que llevaban a cabo repetidamente una tarea fija bajo la cuidadosa mirada de un supervisor, los gerentes de casos trabajan en forma autónoma. Ya no existe la política de no meterle mano a los archivos y no asumir responsabilidad, ya no más respuestas evasivas a las preguntas que hacen los clientes.

Los gerentes de casos pueden llevar a cabo todas las tareas relacionadas con una solicitud de seguro porque cuentan con el apoyo de poderosas computadoras que corren un sistema experto y que están conectadas con una serie de sistemas automatizados a un cerebro principal. En los casos particularmente difíciles, el gerente de casos solicita la ayuda de otro asegurador o de un médico, pero estos expertos trabajan únicamente como consultores y consejeros para el gerente de casos, quien nunca renuncia al control.

Haber autorizado a estas personas para que procesen solicitudes completas ha tenido un enorme impacto en las operaciones. MBL actualmente puede completar una solicitud en cuatro horas, y la solicitud promedio se tarda de dos a cinco días. La compañía ha eliminado 100 puestos y los gerentes de casos pueden manejar el doble del volumen de solicitudes nuevas que las que la empresa anteriormente podía procesar. 

Piensa en grande. Ibidem.

La reingeniería provoca cambios de muchos tipos, no nada más en el proceso mismo Se deben rediseñar de una manera integrada los diseños de puestos, las estructuras organizacionales, los sistemas administrativos. En otras palabras, la reingeniería es un esfuerzo enorme que exige cambios en muchas áreas de la organización.

Los cambios en la Mutual Benefit Life también fueron muy grandes. El esquema de calificación de puestos de la compañía no podía acomodar el puesto del gerente de casos, el cual tenía mucha responsabilidad pero no le reportaba a nadie directamente. 

MBL hubo de encontrar nuevos esquemas de calificación de puestos y de políticas de compensación. También tuvo que desarrollar una cultura en la cual a la persona que lleva a cabo el trabajo se le considera más importante que a la que lo supervisa. Desarrollo de carrera, programas de reclutamiento y de capacitación, políticas de promoción, todo esto y muchos otros sistemas administrativos se están revisando para apoyar al nuevo diseño del proceso.

La dimensión de estos cambios sugiere que hay un factor necesario para que la reingeniería tenga éxito: el liderazgo ejecutivo con verdadera visión. En una organización, nadie quiere la reingeniería. Es algo que confunde e interrumpe y afecta a todo aquello a lo que la gente está acostumbrada. Unicamente si los gerentes de alto nivel respaldan el esfuerzo y perseveran más que los cínicos de la compañía, la gente tomará en serio la reingeniería. 

Tal como comentara un bromista que trabaja en una empresa fabricante de artículos electrónicos, cada pocos meses, nuestros altos directivos descubren una nueva religión. Una vez fue la calidad; otra, el servicio a los clientes; otra, adelgazar la organización. Nosotros nos limitamos a contener el aliento hasta que se les pasa y las cosas vuelven a la normalidad. 

Se necesita compromiso, consistencia incluso quizá un toque de fanatismo para obtener la cooperación de aquellos que prefieren el status quo.

Tomando en cuenta la inercia de los viejos procesos y estructuras, difícilmente se puede sobrestimar el esfuerzo que implica implementar la reingeniería. Pero asimismo, es difícil sobrestimar las oportunidades, particularmente para las compañías ya establecidas. Las organizaciones grandes, tradicionales, no son necesariamente dinosaurios condenados a la extinción, pero están abrumadas por varios niveles de supervisores improductivos y por ejércitos de oprativos también improductivos. Ir eliminando nivel por nivel no será suficiente para competir con empresas que empiezan y están brillantemente manejadas o con las eficientes compañías japonesas. Las empresas necesitan hacer cambios rápidos y obtener mejorías dramáticas.

Contamos con las herramientas para llevar a cabo lo que necesitamos hacer. La tecnología en información ofrece muchas opciones para reorganizar el trabajo. Pero nuestra imaginación debe guiar nuestras decisiones acerca de la tecnología y no al revés. Debemos tener la sagacidad necesaria para imaginar cómo recortar 78 días a un ciclo de 80, cómo recortar al 75% de los mandos superiores y cómo eliminar el 80% de los errores.

Estas no son metas irreales. Si los administradores tienen la visión, la reingeniería les brindará una manera de lograr esto.