Weber y la Burocracia

Lic. Édgar Salcedo García, (II, 01).


Con el propósito de realizar una nota referente a la burocracia de "nuestro sistema de gobierno actual" a partir de la postura, sobre este tema, de Max Weber, considero pertinente, la necesidad de recapitular los principales elementos conceptuales, que este importante intelectual alemán realizó, sobre esta categoría social.

Por su importancia y magnitud, la obra de Max Weber sigue estando en el centro de los debates académicos, a pesar de que sus aportes fueron realizados a fines del siglo XIX y principios del XX. Sin embargo, sus ideas han sigo desfiguradas, en razón de las múltiples interpretaciones y críticas que se han realizado sobre su discurso original. En este sentido, se puede afirmar que las ideas de Weber son una especie de "palimpsesto", en el cual se desdibujan sus posturas fundamentales.

Talcott Parsons ha sido el analista que más ha contribuido a la deformación del discurso de Weber y en cierta forma intelectuales como Wright Mills, George Luckacs y Nicos Poulantzas, quienes han despolitizado la persona y la obra de Weber. 

El tránsito que realizaron los principales estudiosos e intelectuales alemanes en el siglo XIX y XX, deben entenderse como un difícil desplazamiento teórico de la filosofía de la historia a la ciencia social. Este recorrido científico, se encuentra vinculado a la forma en que Alemania evolucionó de un conjunto de pequeños y dispersos estados, a una Alemania unificada como un poderoso Estado-Nación, en los términos a que se refiere la teoría marxista. 

En proporción a esta coyuntura histórica, es que la filosofía alemana adoradora del Estado (estado deidificado) se transforma en una sociología crítica (y atea) de ese mismo Estado. Marx es el primer ejemplo acabado de este impulso. No obstante esta actitud crítica de la sociología es la que posibilitó el objeto de estudio de las ciencias sociales, esta es la posición sustancial de la obra de Weber. 

Esta mezcla de teoría y realidad, cultura y hecho, filosofía y Estado, que se gestan en la historia de Alemania a fines del siglo XIX, van a permitir el nacimiento de la dialéctica en Marx y la racionalidad en Weber. 

La obra del economista, sociólogo y político Weber es un intento de elevar a la categoría de científica las ciencias sociales. Su postura principal consistió en precisar el sentido de la cultura, especialmente la contemporánea, a partir del campo de la sociología. 

A Max Weber se le debe la primera teoría de la burocracia susceptible de articularse en un conjunto coherente con sus diversos aspectos y características. Weber construyó un esquema de análisis que llamó burocracia racional, en la cual la administración representa una racionalización de los procesos sociales y su extensión y crecimiento son inevitables, sobretodo si la difusión masiva de los aparatos administrativos pueden constituir una peligro para la libertad y la democracia. 

Weber atribuye las condiciones del desarrollo de la burocracia al florecimiento de la economía y de la constitución de los Estados nacionales, al crecimiento del consumo y a una técnica superior con respecto a otras formas de organización administrativa, de tal manera que ésta permite la concentración de medios en manos de una autoridad central y a la nivelación de las diferencias económicas y sociales. 

Para Weber la burocracia constituye el elemento fundamental de la racionalización del mundo moderno, es decir, el proceso social más importante de nuestra época, aquel por el cual la organización de toda actividad debe proceder de los principios racionales de eficacia. La burocratización, es decir, el crecimiento del poder de los servicios administrativos, es una fatalidad inevitable y representa a su vez el rasgo más evidente del proceso de racionalización característico de la vida moderna y que tiende a generalizar el formalismo, el materialismo y el utilitarismo en las organizaciones y en los comportamientos sociales. 

Los rasgos básicos de la teoría de la burocracia de Weber son los siguientes:

  1. Áreas jurisdiccionales fijadas oficialmente. Deberes oficiales, reglas estables y administración metódica sujeta a rutinas.
  2. Adscripción funcional y administrativa clara. Especialización en las funciones públicas.
  3. Jerarquía oficial. Estructura piramidal entre los servidores públicos que reportan a sus jefes inmediatos superiores.
  4. Uso de archivos que organizan el registro de los informes y memorias de los asuntos públicos de distinta naturaleza.
  5. Profesionalización del servicio público. Jornada laboral de tiempo completo y de funciones exclusivas en la administración pública.
  6. Entrenamiento oficial de los funcionarios. Formación de expertos, competencia técnica.
  7. Cuerpo de reglas establecidas. Lo que confiere a la burocracia predictibilidad en su conducta y funciones.

Para el caso de nuestro sistema de gobierno, se deben encontrar los elementos de legitimación, precisados en la Constitución Política de 1917 y en la forma en que se organizan los procesos electorales. 

La estabilidad que tuvo el país, en el período de 1934 a 1982 se deben a la forma en que operaron estos esquemas de legitimación, que los diferentes gobiernos instrumentaron en la sociedad, muchos de ellos marcados por la corrupción, el chantaje, el servilismo como forma de cooptación política. 

Cuando se habla de la racionalidad se aluden a las normas establecidas en nuestro andamiaje jurídico, el cual determina la manera en que nos organizamos como sociedad. En 1968 esas normas fueron cuestionadas por una sociedad más participativa, aquí nos referimos a las minorías, que las características de nuestro sistema no son incorporadas (autoridades electas por mayoría relativa). 

En la dominación tradicional tenemos que referirnos al tipo de sociedad que se ha configurado en México. Clases sociales diversas y estratificadas, con ideologías dispersas e imitadoras de valores. Con poco sentido de la identidad. Por esto el fenómeno del caudillismo tuvo particular auge (Estado bonapartista y paternalista). Con el actual Presidente prevalece este fenómeno. 

El carisma es muy importante en nuestra sociedad. En el país continua prevaleciendo una actitud iconoclasta ante la adversidad. Se sigue exigiendo un Estado Paternalista que resuelva el cúmulo de problemas heredados por la historia. De esta forma el carisma es un elemento central en los líderes que quieran gobernar el país. 

¿Cómo se estructura la burocracia en México? Después de realizar un amplia reforma política, una de las carencias que tiene el país, es contar con un gobierno que realice sus funciones de manera eficaz. No contamos con un cuerpo de funcionarios de carrera. De la Madrid intentó poner en práctica ciertas formas de carrera funcional y Salinas anunció una Reforma del Estado que al final quedó trunca. 

Si bien la burocracia permitió una gran capacidad de inclusión de identidades diversas, articuladas por lealtades muy acusadas, ésta ha servido como vínculo entre la imagen ideal del país que se ha formado la élite gobernante y el país real, complejo e inaprensible. 

En la burocracia se han establecido alianzas y formado coaliciones gubernamentales. En la burocracia han hecho carrera los aspirantes políticos y de ahí han salido gobernadores, diputados, senadores y presidentes. Se trataba, hasta con el arribo de Vicente Fox, de un proceso invertido por la lógica de la política mexicana. Es en la burocracia el auténtico espacio donde se han dado muchas de las inclusiones y las exclusiones que han caracterizado al sistema político mexicano. 

De esta forma, un elemento prioritario de la reforma de Estado es la creación de una burocracia neutral, más capacitada técnicamente, más permanente y menos onerosa, que garantice la continuidad general de las políticas, independientemente del tipo de gobierno en turno. Esto significaría un cambio a las reglas del juego, al disminuir el papel que actualmente juegan los puestos burocráticos en la circulación de la clase política y en la formación de equipos que aspiran a gobernar, a la vez que pondría cotos a la corrupción y a la arbitrariedad administrativa.